Este disco es una de las obras atesorables de la hoy prolífica escena musical de nuestro país, que no para de nutrir nuestro patrimonio con grandes y nobles trabajos musicales, y en este caso concebida de manera espectacular, con matices instrumentales hermosos y pasajes de música auténticamente chilena, poderosa y profunda.
Este registro recorre el disco “Porvenir” (2009), el Ep “Anciano Sol” (2007) y algunas pistas que no encontrarán en registros anteriores de estos curicanos. Nuestra marcha comienza con una una canción hermosa: Mar del Sur, la potencia increíble de un tema que acomoda la letra a una plegaria llena de mensajes terrenales, perfectamente interpretados por Jaime Sepúlveda (Voz). Con la canción “Kaverna” se logra una comunión entre el rock y el ritmo latino, que le hace muy bien, el trabajo de los músicos Pedro Durán (Guitarra eléctrica y Coros), César Brevis (Bajo), Jorge Ortiz (Charango eléctrico, Quena y Quenancho), Leo Fonk (Batería y Coros) y Alekos Vuskovic (Guitarra electroacústica y teclados) es notable! La propuesta de la banda es categórica y definida. Es interesante oír y sentir cómo logran construir un lenguaje sonoro que posee influencias de la música de raíz de nuestro país, ritmos latinoamericanos, cantos ancestrales y rock, y hago el parangón con la banda norteamericana “TOOL”, no por sonido, sino porque son capaces de crear un lenguaje y sonido propio e identificable entre tanta banda que está hoy haciendo música.
La producción musical del disco está buenísima, todo suena donde debe sonar, y el disco no busca más que ser un registro testimonial de la intensidad y de la propuesta sonora de la banda.